Miércoles, Septiembre 20, 2017

SALUD

Longevidad torna Alzheimer problema de salud pública

MTI/ Texcoco Mass Media/Bárbara Paoulin
Publicada: Septiembre 29, 2014

El Alzheimer se ha convertido en una epidemia de salud pública y pese al gran número de investigaciones y medicamentos generados en torno suyo, aun se carece de una cura definitiva. SDD/TEXCOCO HOY

Texcoco, México.- (Texcoco Press).- Asociada a una mayor longevidad de las personas, el Alzheimer se ha convertido en una epidemia de salud pública y pese al gran número de investigaciones y medicamentos generados en torno suyo, aun se carece de una cura definitiva.

El neurólogo yucateco Arturo García Rejón enfatizó que pese a que existe un importante número de investigaciones en torno a la enfermedad, se desconocen las causas por las cuales la proteína beta amiloide se acumula sobre la superficie de las neuronas provocándoles lesiones.

Además, continuó, se presentan deformaciones y muerte en los microfilamentos de la neurona y del axón o microtubo, este último vital para llevar la información necesaria para poder pensar, percibir, recordar, aprender, entre otras funciones.

De lo que estamos ciertos es que esta es una enfermedad íntimamente ligada a la vejez, es a los 65 años cuando suele aparecer y conforme la edad avanza el riesgo de padecerla se incrementa, explicó.

Por ejemplo, recordó, del total de personas con 65 años, el dos por ciento es susceptible a padecer la enfermedad; cuando se llega a los 80 años, entonces la probabilidad aumenta a un 10 a 15 por ciento de esa población y cuando se alcanzan los 90 años, el Alzheimer afecta al 45 o 50 por ciento de los adultos mayores.

Indicó que existe otro tipo de Alzheimer que afecta a los personas jóvenes, por lo regular se presenta entre los 40 a 50 años y esto responde al factor hereditario, en la actuación de tres cromosomas en específico.

Lo que es cierto, continuó, es que conforme avanza la edad de adultos mayores, también están estos procesos de deterioro de la actividad cognitiva reflejada en dificultad para memorizar, percibir, actuar; por ello se dice que esta enfermedad es degenerativa, progresiva e irreversible.

García Rejón, quien también es médico en el Hospital Regional del ISSSTE en Mérida, subrayó que sin saber el porqué, esta enfermedad es más común en los hombres, aunque en realidad “no respeta sexo, raza, nivel social, pero también se ha visto que un paciente con enfermedades co-mórbiles aumenta el factor de riesgo.

Señaló que en cada paciente, la presencia y desarrollo del Alzheimer es diferente; empero, los primeros signos de su presencia es la pérdida de la memoria, olvido de simples detalles, como dónde se dejan llaves, lentes o monederos.

Es aún más evidente cuando el adulto mayor suele olvidar lo que dijo, por ello pregunta o contesta cuestionamientos en repetidas ocasiones, aun cuando ya hayan sido contestadas.

Con uno o dos años de su aparición, el Alzheimer empieza a provocar dificultades para recordar palabras y recurre a la descripción del sitio, por ejemplo dicen “fui al lugar donde venden alimentos”, cuando simplemente pudo enfatizar el supermercado o viajé en una lancha o en un barco, cuando se quiere decir crucero.

Así, dijo, llegamos a la desorientación de la persona con Alzheimer, se olvida del uso de los muebles de baño; se pierde la habilidad para desarrollar funciones ejecutivas, por ejemplo, las amas de casa ya no recuerdan como se hace una platillo pese a haberlo hecho antes en innumerables ocasiones.

“Vemos, apuntó, que se pierden las habilidades para la vida diaria, como el bañarse, caminar, comer, reconocer a la familia, así como también llegan otros problemas como depresión, angustia, irritabilidad, agresividad, apatía, indiferente, lo anterior según el paciente”.

En casos muy extremos, mencionó el especialista, habrá de introducirle una sonda para que pueda alimentarse, pues se olvida de comer, de lo contrario no saben mascar y pueden morir por broncoaspiración.

Refirió que una de las formas más exactas para determinar si la persona padece Alzheimer es mediante estudios tomográficos que permitan saber si existen daños en la corteza cerebral, así como la aplicación de la prueba Minimenta con la cual se puede saber el grado de avance de la enfermedad.

Comentó que a lo largo de los últimos 20 años se han realizado numerosas investigaciones para dar con una cura, la más reciente con acetilcolina, sustancia encargada de llevar la información de una neurona a otra.

Pero, añadió, luego de seis a 12 meses en el que el paciente cumple con su tratamiento médico y verse mejoría, de repente regresa de nuevo a su estado anterior.

“Mientras se carezca de una cura definitiva, tendremos que continuar con los estudios y ofrecer capacitación al cuidador para que el paciente pueda tener la mejor calidad de vida que le sea posible”, concluyó.

SDD/NOTIMEX/TEXCOCO

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